El arma secreta de China en la guerra comercial es un ejército de robots industriales dotados de inteligencia artificial (IA) que han revolucionado la manufactura. En toda China, las fábricas se están automatizando a un ritmo vertiginoso. Con ingenieros y electricistas que se ocupan de flotas de robots, estas operaciones están reduciendo el costo de fabricación además de mejorar la calidad. Como resultado, las fábricas chinas podrán mantener más bajos los precios de muchas de sus exportaciones…