Los primeros resultados de las elecciones senatoriales en Japón anuncian este domingo un nuevo revés para la coalición del primer ministro, Shigeru Ishiba, quien podría dejar su cargo, golpeado por la inflación y el auge del populismo derechista antiinmigración. A los 68 años, Ishiba dirige un gobierno minoritario desde octubre, tras haber conducido a su formación conservadora, el Partido Liberal Democrático (PLD), a una dolorosa derrota en las elecciones legislativas en la cámara baja.