Aunque algunos indicadores a nivel nacional muestran una mejora interanual en la venta de materiales, la actividad de la construcción en Mendoza continúa estancada. En la provincia, si bien se observan carteles de obra nueva y movimientos aislados, la mayoría de los proyectos aún no han comenzado efectivamente. Los proveedores locales también notan una baja significativa en la demanda, con niveles muy por debajo de épocas anteriores.