El 18 de febrero, mientras el presidente Donald Trump sopesaba si lanzar ataques militares contra Irán, Chris Wright, secretario de Energía de Estados Unidos, declaró a un entrevistador que no le preocupaba que la inminente guerra pudiera interrumpir el suministro de petróleo en Medio Oriente y causar estragos en los mercados energéticos. Incluso durante los ataques israelíes y estadounidenses contra Irán del pasado junio, dijo Wright, apenas hubo alteraciones en los mercados. “Los precios del petróleo subieron repentina y temporalmente y luego volvieron a bajar”, dijo. Otros asesores…