Bloomberg — Estados Unidos dio la bienvenida a Bolivia nuevamente a su esfera de influencia el pasado fin de semana al devolverle una reliquia familiar al presidente Rodrigo Paz: la cruz de oro que su padre, quien también fue presidente, le dio a George H.W. Bush en 1990. El Paz más joven está intentando sacar a la nación sudamericana de una crisis económica y realinear su política exterior con Washington tras dos décadas de un gobierno socialista que favoreció a China, Rusia y Venezuela. Las reservas de divisas siguen siendo bajas y la inflación se obstina en el 17%.