
Ucrania ha conseguido cambiar las tornas. Inmersa en un conflicto sin fin por la invasión iniciada por Rusia hace más de cuatro años, el conflicto en Irán y alrededores le ha ofrecido una oportunidad. Guiar al resto del mundo en un asunto clave, los drones, y con ellos, a la inteligencia artificial aplicada a la vis militar. Desde febero de 2022, Ucrania ha sufrido incesantes ataques de drones rusos —muchos de fabricación iraní— y ha desarrollado un sector fundamental en la guerra del siglo XXI.