
Las decisiones a bordo de un barco no deben tomarse a la ligera. De lo contrario, pueden ocurrir graves incidentes como el que afectó al buque cisterna de reabastecimiento estadounidense USNS Big Horn en el norte del mar Arábigo en septiembre de 2024. La embarcación, de nada más y nada menos que 206 metros de eslora, encalló después de que el capitán decidiera tomar un atajo que ahorraba 18 kilómetros de trayecto a través de aguas peligrosas debido a su poca profundidad.