
Una quinta parte del petróleo mundial fluye por el estrecho de Ormuz, controlado por Irán. Para Washington, cualquier interrupción supone un aumento del precio de la gasolina y de la inflación alimentaria, una pesadilla para las próximas elecciones legislativas. Teherán ha prometido no permitir que «ni un solo litro» de petróleo llegue a manos de sus enemigos. En respuesta, Estados Unidos afirma haber destruido 16 buques minadores iraníes. Y las minas son el «arma del pobre» de la guerra naval. Son peligrosamente baratas -las minas de contacto básicas pueden costar tan sólo unos mile