Doce días después del inicio de la guerra contra Irán, los planes iniciales de Donald Trump parecen papel mojado. Lo que se suponía que sería una operación rápida, más o menos al estilo de la de Venezuela, se ha convertido en una masiva campaña aérea que el Departamento de Defensa cree que podría extenderse hasta septiembre, informan medios como POLITICO. A medida que los objetivos imprecisos de la misión se expanden -desde el cambio de régimen y la desnuclearización hasta la «rendición incondicional»-, se habla cada vez más de una hipotética invasión terrestre.