
↑…caminar como cuando éramos niños.
«Cuando era pequeña, estaba como un palo», me decía una conocida hace poco. Iba paseando a mi lado, torpe. Estaba en la cuarentena y había sumado una buena cantidad de grasa visceral, tanta que hasta le costaba atarse las zapatillas. La rabia de verse así mientras sus hijos saltaban a su alrededor jugando al pilla pilla, le dio para soltar esa justificación entre la nostalgia y la queja. La mayoría de los niños se ven como palos, que diría esta mujer. Y los que no, es porque detrás hay, además de posibles grandes errores de alimentación, una gran falta de movimiento. Cuando eres un niño…