Las mayores estrellas de Hollywood se reunieron en Los Ángeles el domingo en la gala de los premios Oscar para homenajear algunas películas increíbles y celebrar el poder del cine, al tiempo que aceptaban que dejar de lado los problemas del mundo, aunque sea por una noche, es imposible. Hubo, en efecto, algunos momentos felices, incluidos triunfos que hicieron historia y actuaciones musicales alentadoras. Pero también hubo un elemento de tristeza: se dedicó mucho tiempo a honrar a esas leyendas que perdimos este año, e incluso el presentador Conan O’Brien se tomó un momento para reconocer…