
A los 67 años, Michelle Pfeiffer sigue reinventándose, con dos nuevas series de televisión
Imagina que naces siendo una rubia californiana de piel bronceada. De adolescente, mientras trabajas de cajera, decides convertirte en actriz. No conoces a nadie en la industria del entretenimiento, así que te presentas a un concurso de belleza. Ganas. Al cabo de un año, apareces en televisión en anuncios de jabón y roles de rubia despampanante o una bomba. Llegan las películas: unas malas y luego algunas mejores. Hay cheques millonarios, portadas de revistas, nominaciones a premios. Te alejas durante años para cuidar de tu joven familia. Pasa una década. Luego dos. Ya eres abuela…