José Antonio Kast, nuevo presidente de Chile desde este miércoles, es un hombre de profundas convicciones religiosas. Así lo dejó en claro en su primer discurso, apenas se conocieron los resultados de las elecciones que ganó en diciembre, cuando afirmó: «Nada es posible si no tuviéramos a Dios». «Nada ocurre en la vida, para los que somos de fe, que no sea en relación directa con Dios», prosiguió. Y a continuación, pidió a su creador que le concediera «humildemente» la «sabiduría, templanza y fortaleza para estar siempre a la altura» del desafío que asume desde este 11 de marzo…