Aida Quilcué, líder indígena y senadora colombiana, dijo que conducía por una zona rural del suroeste de Colombia con su equipo de seguridad cuando una media decena de hombres armados vestidos de camuflaje los detuvo junto a una curva de la carretera. Los hombres, con los rostros cubiertos por pañuelos, le ordenaron que guardara silencio. La escoltaron hasta un matorral y obligaron a Quilcué y a sus dos guardaespaldas a arrodillarse, con las armas apuntándoles a la espalda, dijo en una entrevista. La noticia de su desaparición el mes pasado saltó a las altas esferas del gobierno…