|
|
||||||||
A cool trick1. Cómo Chile puede ayudar a salvar el mundo
y ganar créditos por hacerlo.
Ian Jones de la Universidad del Sydney's Ocean Technology Group recientemente patentó su idea de conducir por tubería fertilizante para promover el crecimiento del phytoplankton. Como estos organismos fotosintetizan, utilizan el CO2 disuelto en el agua, causando que el océano extraiga más desde la atmósfera. Algo de este carbono cae, eventualmente, al fondo del océano, fijado a esqueletos de plankton y peces. De esta manera, el efecto de incrementar el crecimiento redundaría en una disminución de los niveles atmosféricos de CO2, el principal gas en el efecto invernadero, el calentamiento global. Jones presentó su proposición para un plan piloto de una planta de "nutrición oceánica" al gobierno de Chile el año pasado y va a hacerlo público en una conferencia de ingenería Oceánica en Houston, Texas, en Mayo. Su proyecto, diseñado con consultores de Toyo Engineering de Tokyo, concibe una fábrica de fertilizante en la costa chilena que fijaría nitrógeno atmosférico untilizando como combustible el gas natural. El fertilizante sería distribuido en el mar vía un ducto hasta el borde de la plataforma continental, a unos 100 kilómteros de la costa.
Los colegas de Jones en Toyo Engineering calculan un costo entre $5 y $15 (dólares USA) por tonelada de CO2 capturada, menos de la mitad del costo de otros métodos alternativos, como plantar árboles o filtrar el CO2 de las chimeneas industriales. La captura del CO2 se puede cuantificar en base a las medidas satelitales existentes de las concentraciones del plancton determinadas por el color del océano, dice Jones. Esto podría significar que Chile podría cobrar "carbon credits" bajo los términos del Protocolo de Kyoto sobre el cambio climático. Los "carbon credits" pueden ser vendidos a países industrializados, permitiéndoles aumentar sus emisiones de CO2 provenientes de la quema de combustibles fósiles. En el pasado, noruega ha tratado de aumentar la industria pesquera mediante fertilizar el mar, y las investigaciones han experimentado con sembrar fierro en el agua para reducir el CO2 (New Scientist, 13 January 1996, p 4 and 28 January 1996, p 13). Pero, explica Jones, la mayoría de los océanos son más nitrógeno deficientes que deficientes en fierro, y las áreas deficientes en fierro están muy lejos de tierra, por lo que sólo podrían ser fertilizadas por avión. Pero otros no están de acuerdo sobre la viabilidad de este proyecto. "Se requieren cantidades desmesuradas de nitrógeno para que esto funcione, mil veces más que fierro," dice Martin Angel del Britain's Southampton Oceanography Centre. "y estaría preocupado de sobrecargar el planeta con aún más nitrógeno, el que ya es un problema mayor de polución por sí mismo." |
||||||||
Another cool trick2.Cómo Chicureo puede ayudar
a salvar Santiago y ganar en plusvalía por hacerlo.
LOS ricos suelos de la zona de Chicureo pronto podrán proporcionar enormes cantidades de oxígeno, captando, a su vez, millones de toneladas de CO2. Como una consecuencia inevitable de la urbanización del enorme valle, más de 13.200 hectáreas podrán ser reforestadas si sus propietarios deciden plantar árboles en sus sitios. Esto es, con un mínimo de 60 por cada 5.000 m2, encontraríamos más de 1 millón y medio de árboles donde antes, simplemente, no los había. Pero podemos hacer más. Si consideramos que en un deslinde entre sitios se pueden plantar alamedas con separación de 3 metros entre cada planta, y que un sitio normal de cinco mil metros tiene cuatro aristas de 70 metros, sólo con un deslinde plantado se ganan 23 álamos que además sirven para disminuir los vientos y la erosión. Entre frutales y ornamentales, con un promedio de copa de 5 metros en diámetro, se puede llegar a plantar 100 árboles por jardín, más los deslindes, lo que podría superar los 200 especímenes por propiedad, esto es más de 6 millones de árboles en Chicureo, sin considerar ni los faldeos cordilleranos, ni produciendo sombra en más de la mitad de cada propiedad. En este caso podríamos hablar del aire más puro. Sin embargo observamos una enorme reticencia por plantar árboles en calles y avenidas y, si se plantan, una mayoría de ellos, como los álamos nombrados anteriormente, son caducifolios. Sin hojas en invierno, simplemente no fotosintetizan ni limpian la atmósfera ni cooperan en el equilibrio meteorológico cuando más se necesita. Aparte de ello, los perennifolios, que conservan sus hojas todo el año, cooperan de manera activa en el control de las inundaciones invernales. Hace 12 años, Chicureo, era un extenso plano de tierra labrada, hoy puede llegar a ser el pulmón más importante de la Región Metropolitana. Escribe un libro, ten un hijo y... planta muchos árboles. Así la humanidad no tendrá que estar recurriendo a soluciones tan alambicadas como la de arriba. |
||||||||